Esta edición de Granjero Busca Esposa ha tenido muchos finales felices, al menos de momento… En casi todas las granjas ha surgido algo, pero además, muchos parecen dispuestos a esforzarse para que las relaciones avancen a mucho más. Incluso Gustavo, al que parecía que Cristina había plantado, ha recibido la promesa de su brasileña de que conseguirá que la parte de la familia que se opone a su relación, cambie de idea.
La relación entre Gloria y César parecía más que cantada, y en su regreso se ha constatado, aunque César ha parecido, a ratos, algo asustado. Aún así el granjero afirma que ‘yo es que cuando estoy con Gloria… es que estoy muy bien. Seríamos la pareja perfecta’. Gloria ha sido contundente: piensa hacer todo lo que haga falta para que salgan adelante.
A pesar de la diferencia de edad, Luis ha llegado nervioso por ver a Arantxa (20 añitos más joven), que ha llegado guapísima. Aunque este granjero parecía uno de los más reticentes a enamorarse, ahora es todo delicadeza con la morenaza: habla de respeto, de una vida en común y vestido como si se dirigiera al altar ha sonado muy en serio.
La aventura de Granjero Busca Esposa ha llegado a su fin con sorpresas de dimensiones bíblicas y suertes de lo más desiguales. Cuando creíamos que todo estaba más que cantado, algunas candidatas han dado la campanada dejando descolocados a sus granjeros, algunas de forma más que merecida pero otras de manera del todo incomprensible.
Jonathan se las prometía muy felices con Elisabeth (básicamente porque creía que seguiría compartiendo cama por los tiempos de los tiempos) pero la rubia debe de haberse dado cuenta de lo primitivo que llega a ser el granjero más joven –no me extrañaría que lo haya pillado haciendo pinturas rupestres- y se lo va a poner difícil.
El que se ha llevado otro chasco brutal ha sido Gustavo, al ver que su pretendienta brasileña (a la que ya hacía madre de sus hijos y no sé cuántas cosas más) no ha aparecido para su encuentro, a pesar de las promesas hechas y de las lágrimas que vertió al despedirse de ella. Cuando el granjero se ha dado cuenta de que su enamorada no ha aparecido y que sólo ha dejado una carta de agradecimiento, se ha deshecho.
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Por primera vez en las cuatro ediciones de Granjero Busca Esposa, parece que todos los granjeros han encontrado novia… al menos, de momento. En el programa de esta semana, las chicas han abandonado las casas de sus enamorados, así que incluso los más rezagados, se han visto obligados a declararse a su chica favorita.
Algunos lo tenían muy claro, como Melendi, el único granjero de la historia del programa que vive en plan ranchero, en una caravana. Aunque parecía estar muy interesado en su cibernovia, finalmente ha sido Vanesa. Eva, la tercera en discordia, no se lo ha tomado nada bien y les ha recriminado permanentemente que la dejaran tirada (de hecho, incluso la han echado de la cama…)
César y Román también parecen estar enamorados como unos quinceañeros de Gloria y Yésica respectivamente… ¡y es mutuo! Yésica ha decidido finalmente olvidar su promesa de no dormir junto a él por respeto a sus padres y no ha querido desaprovechar la última noche para dormir en la misma cama que su granjero.
Continuar la lectura: Granjero Busca Esposa: Todos los granjeros encuentran novia... De momento.
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Cada día estoy más convencida que el cásting de Granjero Busca Esposa de este año se hizo desde un diván, porque yo no he visto más desequilibrado por minuto en un reality (aunque quizás eso lo digo cada vez que veo un nuevo reality…). El programa de este semana ha estado cargadito de broncas, cada vez más feas, y salidas de tono y es que los granjeros han echado a una de las tres chicas.
El mal rollo más importante es, sin duda, el que tiene Jonathan (el granjero ‘sensible’ que sólo quiere llevarse a las chicas a la cama) con la llegada de la cibernovia, Betsaida. Desde que la morena llegó ha atacado e insultado a sus compañeras, y sobre todo Elisabeth, no se ha quedado precisamente callada.
Ante una provocación de la nueva, ambas han empezado a discutir y a insultarse para ver quién tenía mejores tetas. La rubia ha acabado gritando delante de todos los presentes “que tienes una boca que parece un abrelatas” y la morena que “tú tienes la boca como Carmen de Mairena”. Y eso sólo ha sido el principio porque desde ese momento y viendo que Jonathan toma partido por Elisabeth, Betsaida ha amenazado por partir diferentes partes de la cara de la su compañera en repetidas ocasiones. Porque el granjero la ha enviado a casa porque si no, se hubiera tenido que ganar una buena expulsión disciplinaria.
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Jonathan más que un Granjero que Busca Esposa, es un fantasmón que busca algo de movimiento en una cama en la que yo creo que se deben encontrar telerañas, porque si no, no me explico cómo alguien puede mostrarse en público tan salido sin ningún pudor. Con la llegada de la cibernovia (la pretendienta con más compatibilidad que sólo pudieron conocer a ciegas al principio), les faltaban camas, así que Elisabeth (la rubia más siliconada) ha compartido lecho con él.
El granjero, que ya ha explicado que su objetivo es poder acostarse con todas, la ha atacado en cuanto se han apagado las luces, pero, a juzgar por los subtítulos, la cosa no ha ido nada bien: él ha asegurado que “la cosa hoy no funciona” y ella ha calificado lo que pasaba de “desastre” mientras se quejaba de que le olían los pies. ¡Menudo fiestón!
Ahora bien, como todo fantasmón que se precie al día siguiente ha ido presumiendo ante todos los que han querido escuchar que esa noche había tenido tema con la rubia (¡y no uno, sino dos!). El palo del churrero de mi barrio está más templado que este muchacho, pero lo que me parece alucinante de verdad es que haya chicas que tengan interés en él.

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Pedro ha demostrado ser el granjero más encantador de todos en Granjero Busca Esposa, a pesar de su falta de higiene bucal y de ser el más primitivo de todos. Él mismo lo reconoce: “yo he nacido 30 años después de lo que me tocaba”. Efectivamente: a un tipo que le gusta el pasodoble y que califica la salsa y el merengue de modernidad, le falta sólo llevar un Seiscientos.
El granjero ha alucinado hoy cuando Amara le ha reconocido que le gustaba entre risas(también a él) y a pesar de ser los dos muy vergonzosos se han acabado dando un beso, ante una María que ha demostrado también ser simpática y sana como pocos. Amara y Pedro pueden llegar a ser una pareja con futuro entre las cabras del granjero. ¡Ojalá!
En las antípodas del bueno de Pedro, está Ramón. Sus chicas han acudido al programa a pesar de que el granjero ni tan siquiera ha dado la cara y no se ha presentado. Ramón ha sido el más maleducado y agresivo de todos los granjeros y no se merece ninguna palabra agradable. Más que Granjero Busca Esposa parecía Ogro Busca Esclava. Fliorance y Cheli han aguantado broncas y gritos como si estuvieran en el ejército.
Continuar la lectura: Granjero Busca Esposa 3: Pedro y Amara se declaran y Ramón ni se presenta
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El último programa de la temporada de Granjero Busca Esposa suele estar lleno de sorpresas y el de hoy no podía ser de otra manera. Julián, que parecía que lo tenía muy claro y que empezaba una relación con Silvia, se ha sentado hoy con ella y con Safita. Lo de estas dos es muy curioso: al principio no se podían ni ver y se han puesto a caer de un burro mutuamente (con insultos y amenazas incluidas) y han acabado siendo amigas.
Durante la charla se han cebado con el pobre Julián y ese comportamiento tan de político (es alcalde) de mojarse nunca y haber sido muy ambiguo con las dos. Hoy ha vuelto a hacer gala de ese carácter suyo cuando ha pedido “calma” a la relación que empieza con Silvia. La rubia cree que Julián tiene miedo al compromiso y asegura estar cansada de su indecisión para el regocijo de Safita. En otras palabras: esta relación parece tener un recorrido muy pero que muy cortito…
Antonio y Cristina se han encontrado de nuevo tras tres meses sin verse según ha dicho el granjero –ahí tenéis el gran interés de la gallega en él…-, pero eso no ha restado ni un ápice del enamoramiento de este grandullón que se comporta como un crío y que quedó fatal con el resto de sus chicas. Cristina ha avanzado a Antonio que en dos semanas iría a Córdoba a preparar su traslado y él, impaciente, dice que en esos quince días viajará hasta Galicia para verla.
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Aunque Sergio y Marta tuvieron una despedida algo decepcionante a pesar de lo mucho que habían congeniado en la granja, el cántabro ha aparecido en Granjero Busca Esposa ilusionado, hablando maravillas de ella y –diría-que echándola mucho de menos. En sus palabras “cuando pienso en Marta, me tiembla el corazón”.
El granjero se ha ido hasta Barcelona para declararse y regalarle las llaves de su casa (menudo detallazo…) ante una Marta boquiabierta. También nos ha dejado claro que la ciudad no está hecha para él: le agobia la gente en los pasos de peatones y cuando ve esculturas modernas las compara con los garabatos de su sobrino. Marta se ha quedado de piedra al verlo y ha confesado querer estar con él, pero aún así, y viendo que el chico a menudo es un niño grande, ha pedido hechos y no palabras demostrando, una vez más, que es una de las chicas más centradas de esta edición.
La experiencia de Priscilio en Granjero Busca Esposa ha sido como una batalla campal, con Silvia e Inma abroncándolo continuamente y metiéndose con Elisa y él coqueteando con todas a la vez. La batalla, sin embargo, parece que ha acabado bien y que están ilusionados e intentando arrancar una relación.
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Pedro sigue con sus hormonas revolucionadas en Granjero Busca Esposa y no ha aprovechado sus últimas horas con las chicas para mirarles los escotes y hablar de sus cuerpos. Amara –su favorita- no lo podría haber dicho mejor: “es un poco primitivo”. El granjero se siente triste porque las candidatas se van e incluso se le han caído unas lagrimillas. Él mismo lo expresa: “nunca he tenido hembras en casa”. Tan emocionado está el cabrero que hasta ha llevado un grupo para que dedicara una canción a las chicas.
Pedro ha hecho un ejercicio de sinceridad con Amara y le ha confesado que “el amor no ha surgido en esta granja”, dejando a la chica hecha polvo porque reconoce, por fin, que el granjero le gusta. ¿Por qué le ha dicho semejante cosa a la morena si Pedro había confesado también que le gustaba? Este granjero con un sentido de la higiene un tanto extraño (recordemos que no se lava los dientes…) ha demostrado tener un gran fondo bajo sus actitudes de Hombre de Cromañón. Es sensible, reflexivo y respetuoso a su manera que ya es mucho más que el resto. Ojalá tenga una oportunidad con la buena de Amara.
Después de que Elisa destapara un supuesto rollo con Priscilio, al saberse eliminada, parece que en la granja todo ha vuelto a la normalidad y el granjero obsesionado con el gazpacho se ha llevado a las chicas a un lago darse un bañito y parece que éstos tres han firmado también la pipa de la paz. Aunque el granjero no debería dejarse engañar porque Inma simplemente ha disimulado su rencor hacia él porque no deja de hablar irónicamente de “los engaños de Priscilio”. El granjero lamenta haberse decantado por Inma en primer lugar y apuesta fuerte por Silvia.
Continuar la lectura: Granjero Busca Esposa 3: Pedro indeciso. Priscilio y Silvia comienzan a salir.
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Antonio perdió a sus chicas de Granjero Busca Esposa por su apuesta decidida por Cristina y parece que el tiro le está saliendo por la culata. La gallega ha mostrado más interés por las vacas que por él (ni siquiera quiso dormir en la misma habitación) y ahora se queja de que él está “demasiado pendiente” de ella. Llamadme clásica pero… ¿no se trata precisamente de eso?
Cristina se muestra como un témpano de hielo ante los detalles y arrumacos del granjero. Cuando Antonio le pide que alargue unos días más, ella sólo le contesta que “ahora tengo ganas de volver a mi casa”. Esta muchacha tiene un forma muy peculiar de expresar sus sentimientos… Antonio, en cambio, está hasta las trancas, y creo que aunque ella le diera una patada en el estómago, él se lo tomaría como un mimito. ¡Antonio crece, hombre!
En la granja de Julián, Safita ya tiene claro que el granjero sólo puede ser un amigo y que no hay feeling entre ellos e incluso se lo ha reconocido a Silvia. Después de la guerra sin cuartel que han mantenido estas dos, acabarán siendo amigas y todo. Julián se da cuenta del buen rollo que reina por fin y se siente triste por su marcha.