
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sigue mostrando su cercanía con el pueblo y con su gente. Ya sabemos que es un tío moderno, además de culto y preparado para haber asumido el cargo y el poder al que ahora tiene que enfrentarse. Pero también le gusta tomarse sus descansos y darse sus gustos culinarios de vez en cuando.
Y es por eso por lo que la Casa Blanca se llenó de pizzas hace unos días cuando Obama le pidió a su pizzero favorito del restaurante Pi, situado en el barrio de Delmar Loop de Saint Louis (Missouri), que se traslade a su casita para prepararle una cena para unos 140 invitados.
Al parecer Barack se enamoró de las pizzas de Sommers (el cocinero) cuando las probó durante un acto de campaña electoral en ese Estado.
Sommers, que apoyó a Obama en las elecciones, cuando supo que le habían gustado tanto sus pizzas, quiso enviarle unas congeladas después de las elecciones generales, pero le dijeron que no podía enviar alimentos a la Casa Blanca debido a las normas de seguridad.
Por eso, Reggie Love, uno de los ayudantes más cercanos de Obama, habrá pensado que si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. Como también adora las pizzas de Sommers, hizo las gestiones pertinentes para llevarse al cocinero a la Casa.
Y así fue como el propietario del restaurante, Chris Sommers, ha tenido que trasladar su cocina al número 1.600 de la Avenida Pensilvania de Washington, donde reside el presidente estadounidense, para así poder cocinarle las pizzas a sus comensales.
Al parecer no dudaron la oferta ni un segundo, y se trasladaron con todos los utensilios, masa, queso y tomate incluídos, hacia la Casa Blanca, donde prepararían 20 pizzas para los amigos, familiares y personal del presidente de Estados Unidos.
El cocinero dice que será una cena informal, y que está ilusionado con tener la oportunidad de saludar a su admirador. Asegura que para él es un gran honor, y que la petición le parece un tanto surrealista.
Este pedido no le ha hecho mucha gracia a la comunidad de pizzeros que se encuentran más cercanos a la Casa Blanca. Entre ellos está Marc Malnati, que ha dicho que nunca había oído hablar de las pizzas de Sommers y que la elección de Obama respondía a una falta de experiencia en el mundo de las pizzas.
Indignado, dijo unas declaraciones un tanto graciosas.
Me gusta su política económica. Creo que nos va a sacar de los problemas. Me gusta su política exterior, hace amigos en todo el mundo. Su política pizzera tiene que cambiar. - Marc Malnati, propietario de 30 Lou Malnati’s pizzerías en el área de Chicago
Vía | www.telecinco.es
Fotografía | www.telecinco.es
Fotografía | www.movistar.cl
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