
Ni la coreografía espectacular (que a mí no me lo parece) que se comentaba que tenía, ni el vestidito brillante, ni las declaraciones de la poyeya diciendo que tal vez iría sin bragas… nada ha podido hacer que Soraya gane el festival de Eurovisión 2009. Ha sido bastante gracioso ver el reparto de votos, no le daban puntos ni queriendo. Lo mejor que le hubiera podido pasar es que la hubieran descalificado, como estuvo a punto de pasar. Bravo por Alexander Rybak.
Cuando iba la tercera por la cola, me acordaba de mis propias palabras, allá por enero, aquellas en las que decía que para qué se molestaba en querer ir, si en Eurovisión, de toda la vida se ha dicho que el bacalao está repartido. Pues nada, ella erre que erre, acabó echando a Melody y llegó a Moskow (como decían en la tele).
Allí llegó, bailó (como un pato mareao), cantó sin desafinar(bueno, un poquito sí desafinó, pero qué le vamos a hacer) esa canción que en su pueblo Valencia de Alcántara, tararean como “camon ay chichi, camon ay chichi” (verídico, visto en un reportaje de TVE) y se sentó a esperar qué pasaba con los votos. Y se encontró con que Noruega arrasó.
Ganó el favorito, el guapísimo Alexander, con sus 23 añitos y su violín. Todo el mundo contentísimo. España en penúltimo lugar, a Soraya, claro, ni la enfocaron, de hecho no creo que estuviera pr allí, o tal vez sí, con su eterna sonrisa en su bocota. Mientras Alexander repetía su canción, porque él lo merecía, esa canción dedicada a una exnovia.
Y como Alexander ha quedado el primero con 300 votos y pico y Soraya la penútima, con 23 puntos… mejor dejamos el vídeo de Alexander. Lo siento por los fans, pero es lo que tiene seguir incodicionalmente a alguien; que hay que estar a las duras y a las maduras. Además, que en el debate de eurovisión han dicho que lo ha hecho lo mejor que ha podido, así que, no pidamos peras al olmo.
Fotografía | www.lastfm.es
boquita de piñón
17 may 2009 - 12:44 - #1Los 12 puntos de Andorra daban ganas de coger el país y propulsarlo lejos, menudo escándalo. Ni la actuación ni el vestido (rollo pareo de playa) eran del otro mundo y el mega gallo a lo lírico con el que nos deleitó al final era para reventar todas las pantallas del Arena.
Me lo pasé teta viendo como quedaba la última (si no contamos a Finlandia),a ver si si así baja a tierra y se da cuenta de que es una mediocre como cualquier otro.