
A Britney Spears tenemos que reconocerle que se lo está currando muchísimo con su gira Circus. Está teniendo un éxito arrollador, y eso es porque ha trabajado muy duro para conseguirlo. Su cuerpo vuelve a estar en plena forma, sus piernas torneadas y firmes (fruto de tanta coreografía), no hay atisbo de grasa por ningún lado, y aquellas fotos de Brit-mamá-celulítica-y-fofa parecen formar parte de alguna terrible pesadilla.
Pero tanto bailecito, y tantos imprevistos en la gira (un fan espontáneo que sube a bailar con ella, pérdida de extensiones en directo, etc…), deben de acabar dando hambre. Teniendo en cuenta el sueldo medio de Britney se me ocurren un par de buenos sitios para ir a comer en Londres, que es donde estaba cuando le hicieron estas fotos, pero ella sigue siendo de gustos sencillos, y decidió que ese día no había manjar más exquisito que una buena hamburguesa con patatas fritas, y terminó, con todo su séquito de asistentes y guardaespaldas en el McDonald´s. Es verdad que está estupenda, pero como empiece a coger otra vez malos hábitos, poco le va a durar la espectacular figura que luce.
Lo que más llamó la atención durante su visita, fue el atuendo que llevaba la cantante: una camiseta de lycra de cuello vuelto, que por muy tapadita que fuera, dejaba atisbar las enormes protuberancias de sus pezones, y algo a medio camino entre un short, y los calzoncillos a cuadros rosas que alguno de sus amantes debió dejarse por casa. Terrible, sin duda. ¿Es que no tiene dinero para ropa, o es que sus estilistas la odian?
Britney Spears y sus pezones van a por un poco de comida rápida

Fotografías | www.thecelebritynipslip.com
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