Después de que ella pasease sus pezones por medio mundo, empiezo a pensar que Britney Spears no es despitada en realidad, sino que sólo lo aparenta para estar siempre en boca de unos y de otros. Por aquello de “que se hable de mí, bien o mal da igual, pero que se hable”.
Ahora las anécdotas de su gira Circus tampoco dan más de sí, y ya ha “bailó” en los tabloides de la prensa rosa cuando salió a la luz su romance con su agente Jason Trawick y se pegaron toda una semana dándose revolcones por la arena en esas minivacaciones que se tomaron en medio de la gira.
Por eso, como ya hacía mucho que no se hablaba de ella, Brit ha decidido llamar la atención cambiándose el color del pelo, y lo mismo ha hecho su amorcito. Él se ha pasado al bando de los rubios, y la cantante ha cambiado su melena platino por una de color azabache. El caso es que yo, fijándome mucho, tengo mis dudas y creo que no es que se haya teñido, sino que está usando una de esas pelucas que comenzó a ponerse cuando se le fue la olla y se rapó la cabeza, que parece que la hayan creado adicción. ¿Qué crees tú, pelo natural o peluca?
Vía | www.hollywoodheartbreaker.com
Fotografía | www.hola.com
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