
Todos los que nos hemos tatuado sabemos de la adicción que los tatuajes provocan; es extraño pero es cierto, te haces uno pequeñito para empezar y, a pesar del dolor y de las curas, acabas pensando en nuevas ideas y nuevos sitios donde hacerte el siguiente. David Beckham no se queda atrás; su cuerpo está surtido de imágenes y letras que conforman casi una minibiografía de su vida. Ahora, para completar el catálogo, se ha hecho un nuevo tatuaje en su brazo izquierdo: una cadena de rosas.
Dado que es tan propenso a tatuarse efemérides de su vida, ¿serán esas rosas una plasmación permanente de los 10 años de matrimonio con su Victoria del alma? ¿Si las contamos, habrá 10 rosas?
Hablando de Victoria, en un antebrazo tiene tatuado su nombre en letras hindúes mientras que en uno de los brazos se ha plasmado la imagen entera de su mujer emulando a Brigitte Bardot. Sus hijos tampoco se quedan atrás, pues sus nombres están marcados en su espalda junto a un crucifijo enorme.
Otras de sus últimas adquisiciones fue una frase escrita en chino y tatuada en su costado izquierdo que viene a decir “la vida y la muerte son inmutables, pero el honor y la riqueza dependen del cielo”, además del ángel de su hombro derecho y que decidió hacérselo a raíz de los rumores de infidelidad que surgieron en la prensa.
Menudo peligro tiene David, además de un mal gusto que espanta. No me extraña, por eso, que siga con su mujer, a ver quién es el guapo que le arregla el cuerpo si llegara a separarse de ella.
Vía | www.allieiswired.com
Vía | es.msn.com
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