Britney Spears me da que va a seguir llorando por sus kilillos de más. Si ya bastante complejo tiene la tía, más va a tener ahora tras escuchar que sus fans alemanes están disgustados porque, además de cantar en playback (algo que siempre hace), tenía bastantes kilillos en su actuación en Berlín, donde se atrevió a lucir ese espantoso atuendo preto.
“No cantó en vivo y estaba en muy mala forma física, con varios kilos de más”. Así sentenciaban a la Britney sus seguidores que fueron a ver el espectáculo que iba a ofrecerles su hasta el momento diva en la capital de Alemania. Ya lo de que esté o no gorda es otro tema, pero sí que es vergonzoso que no cantara en vivo, cuando las entradas del conciertito costaban entre 61 y 249 euros.
Ella, sin ningún complejo, salió a escena, ante 14 mil espectadores, como veis en la foto: con un mini short y un top, un vestuario que dejaba casi todo su cuerpo al descubierto. Y esto de las prendas sexys en la rubia es habitual… pero lo que ya no es tan habitual son esos michelines de espanto que enseña.
Otras de las quejas de sus seguidores fue que Britney, alojada en el Holter Grand Hyatt con su nueva pareja y manager, Jason Trawick, y su padre, Jamie Spears, no se asomó en ningún momento a saludar por la ventana a quienes la habían ido a ver, algo que solía hacer tiempo atrás.
¿Estaría encerrada en el baño lagrimeando porque está rellenita?. ¿Habrá ido a un Mc Donalds a saciar sus penas?
Vía | www.infobae.com
Fotografía | www.infobae.com
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