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Tras echar a Blanca del trono de Mujeres y Hombres y Viceversa por haberse liado con un torero fuera, tocaba hacer apuestas de quién sería la siguiente muchachita que se iba a sentar en esa silla tan deseada por todas las mujeres solteras de España.
Pero pocos hemos dudado con quién iba a ser la propuesta para albergar tal honor. Y es que después de que el otro día cortaran el programa justo en el momento en el que Virginia iba a exponer sus desamoríos continuos desde que aparece en la tele, estaba cantadísimo que iban a proponerla a ella como a la nueva tronista. Y así ha sido.
La ex pretendiente del mentiroso de Efrén, antes de que le dijeran nada, se quejó de que estaba harta de que por gente como Blanca, cueste tanto encontrar el amor fuera. Dice que desde que sale en Telecinco, la gente no le toma en serio. Se piensa que se ha liado con la mitad del plató y sus relaciones le duran poco y nada.
Es por eso, y por lo madura y razonada que se ha mostrado hasta ahora, por lo que Emma no ha dudado en decirle que porqué no prueba el trono para ver qué tal se sienta viendo todo desde ahí abajo. La chica se mostraba un tanto reticente al principio, pero al final ha ido a depositar su culito en él, y para mí que estaba más que encantada oye.
“¡Vicente, ahora sí que te doy envidia no, que esto es lo que quieres tú!” le salta al gancho, a pesar de que se la pasaba asegurando que ella no iba a quedarse ahí por mucho tiempo.
Tamara de repente ha soltado una confidencia y ha dicho que: “Desde que has bajado las escaleras, has levantado pasiones”, y que se había hecho miradas con Toño, como si a él le gustara Virginia. “Sin comentarios, que haga lo que crea” salta una Jenni super borde, a lo que el mister guapo le ha dicho que eran ciertas las miraditas de Aitor (el ex pretendiente de Blanca) a Virginia, pero que él no está interesado en la morena, a pesar de que Tamara haya soltado que los ojos le habían chispeado cuando la vio bajar al tronito.
En fin, que ya era hora de ver algo de humildad y no tanto orgullosísmo propio que tenía Blanca. Virginia puede que sea una digna candidata a estar ahí sentada, a pesar de que yo personalmente la vea un poco sosa muchas veces, por su tono de voz más que nada (entre ella y el pijísmo de Jenni a mis tímpanos les va a dar algo).
Aún a la espera de saber si se quedará o no, le han tirado las cartas, y en su destino parece que está escrito que hará un viaje dentro de poco, y un resurgimiento y nacimiento del amor en ella. ¿Lo conseguirá en el trono?
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