Carlos, el stripper más cachondo de Granjero Busca Esposa, llevó a sus chicas a recoger judías verdes en su primera experiencia en su granja. Y lo hicieron con la que será su futura suegra (si alguna se casa con él, claro). Mientras trabajaban sus pretendientas intentaron indagar sobre los gustos del muchacho, y su madre les dijo que lo que necesita su hijo es una chica tranquila y sencilla, que con eso le tienen ganado. El stripper se reía medio sonrojado, y terminó diciendo que lo que le gustaría conseguir es una mujer que fuera como su madre… madre mía, ¿complejo de Edipo, hijo mío?
Se fueron después a desayunar tranquilamente, y ahí vimos a una Dafne enamoradiza, que ya dice que para ella, Carlos es el hombre de su vida, que recoge todo lo que busca en un tío y tal. Y más podía haber estado la tía comiendo en vez de babeando por el chico, porque después se la pasó quejándose de que no había desayunado mucho… y eso que tenía a saco de dulces sobre la mesa, pero la chica, es que no come dulces por las mañanas… ya tan tiquismiquis creo que no le gustan mucho al chaval, pero bueno, él se lo tomo a broma, aunque le metía cada pulla que se le notaba que no le gustan nada las tías tan quejitas.
“Menos hablar y más demostrar” les salta Carlos, que realmente estaba encantado, porque le vio la raja del culete a la llorona y las dos le dijeron que si hacía el mismo calor al día siguiente, irían en trikini al invernadero.
Pasaban las horas y no sabemos si porque el calor le afectaba o porque se estaba hartando en serio, pero Carlos, medio en broma medio en serio, sacó su carácter y fue muy detrás de Dafne, que no se lo tomó a buenas, al contrario, “eso yo lo llamo torturizarme”.
Después se pusieron a intentar domar un caballo, y ahí el chico mostró su pasión por ellos, ignorando durante un buen rato a sus dos pretendientas. Cuando ya dejó que el animal descansara, se pusieron a limpiarlo, y eso dio pie a jueguecitos entre ellos, que si te mojo, que si te pongo jabón… esas cositas. Pero como siempre, Dafne mucho más lanzada que Idaira, y eso Carlos lo nota.
Al granjero desde un principio le gustó mucho más la canaria, pero parece que tontea mucho más con la otra, y ya no sabemos si lo hace porque es un cachondo o porque realmente le está tirando un poco su lado romanticón, al ver que la otra no hace mucho para intentar conseguirle. Ya veremos cómo sigue todo…
Granjero Busca Esposa: Carlos Alcaide, un granjero muy cachondo
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