Cómo han cambiando las tornas en el lado de Luisete, madre mía. El tío que parecía ahí todo pavete e inocentón, me da a mi que va a terminar siendo un salidorro bastante lanzado… aunque eso sí, romanticón. Pero empecemos relatando lo que ha ido pasando, porque todo ha tenido su causa y efecto para que hayan terminado como han terminado… a los besuqueos entre todos, aunque unos besos más especiales que otros.
El granjero llevó a Guiomar y a Melania a hacer algo muy poco romántico, algo por lo que cualquier chica hubiera desistido de seguir conociéndole. Limpiar el estiércol y tener que aguantar todos esos olores ha sido una dura prueba para las dos chicas.
Después, volviendo a la casa, el granjero les dejó conducir su tractor… y nos sorprendieron cantando “vamos de paseo, pi, pi, pi…” (¿?). En fin, que todo parecía una serie de Barrio Sésamo. Hasta la cita que pidió él tener con Melania no hizo que se subiera la sangre ni la libido ni nada por el estilo. Estuvieron hablando, y para mi que vieron que no son caracteres muy compatibles los suyos. “Es bastante aburrido para la edad que tiene” decía ella… aunque seguro que si después hubiera sabido que iban a salir de fiestuki, se hubiera ahorrado un poco sus palabras.
Aunque bueno, tampoco le podemos llevar ahí la corriente a la chica, porque sí que es un tanto aburrido Luis, o al menos esa es la impresión que da. “No he venido a conocer a un granjero de 50 años, he venido a conocer a un chico de 23 años” decía ella, cansada de escucharle al otro hablar todo el rato de trabajo y del campo.
Aparte de que Melania ya dejó claro que “físicamente no es el prototipo de hombre que a mi me gusta”, aunque eso sí, no descartó que si se diera el caso de que se liaran pues… como que tampoco se apartaría.
Pero la tarde daba mucho más de sí, y de repente vemos que Luís va a darse un masaje. Se lo estaba dando una profesional, hasta que él notó que unas manos ajenas le retozaban la espalda. Eran las de Guiomar primero, las de Melania después. Así han podido tener un primer contacto piel con piel, que dio mucha satisfacción a la primera, y relajó sin más a la segunda.
Y este debía de ser el día más feliz en la vida de Luisete, porque no sólo pudo tocar carne de dos féminas bien puestas, sino que además, se dio un piquito con cada una de ellas. Vale que fue un poco presionado por sus amigos, con los que se fueron a cenar y les empezaron a gritar “que se besen” hasta que lo consiguieron. Pero así fue, picos y toqueteo. Todo en un día. Día que todavía, no había terminado.
Tras la cena, tocaba marcha, y se fueron todos a una discoteca. Y entre cubata y cubata, Luis se atrevió a llevarse afuera a Guiomar. Que si te ha gustado mi beso, que si quería estar a solas contigo… vamos, que tonteo a saco, hasta que ella le cogió y le dijo “ven que te voy a dar más besos”.
Y ahí se pusieron, a liarse en las oscuras callejuelas del pueblo. A él se le escuchaba decir que estaba flipando, que estaba super feliz y que no pensaba que esto le podía pasar a él porque se suele sentir siempre muy inferior al resto.
Ella también muy contenta, diciendo que lo deseaban hacer desde que se conocieron… y él culminando el momento diciendo que “Joder tía, ahora mismo soy el tío más feliz del mundo”.
Os juro que yo no me imaginaba que cosa como esta iba a pasar… ¿tendrán futuro? Aún queda mucho programa para saberlo…
Granjero Busca Esposa: Luis da masajes, besitos… y se termina liando con Guiomar
Más cotilleos sobre Granjero Busca Esposa:
Comentario anterior