
La pantera de ébano, que es el sobrenombre con el que Pipi Estrada se empeña en rebautizar a Astry, estrena trono en Mujeres y Hombres y Viceversa, y la verdad es que todo ha resultado ser bastante predecible.
Ayer, antes de tomar posesión del trono, Astry dejó caer, como quien no quiere la cosa, que si Víctor, el chico al que ella pretendió, quería volver al programa, sería más que bienvenido. Y Víctor ha hecho acto de presencia con un gran ramo de flores para la cubana. Ella, como no, se ha puesto a llorar como una magdalena. Empiezo a pensar que es una pena que David Bustamante ya esté casado, porque lo mismo hacían buena parejilla y todo, tan sensibles los dos.
Pero Víctor no venía a sentarse en las sillas de los pretendientes, sino a contarnos que está con alguien: “Me siento muy halagado de que se acordara de mí en ese momento, y he venido a comentarle un par de cosas. Es una chica muy versátil, tienen muchas caras, y eso a mí en una chica me gusta, que te dé caña. Yo ya no estoy con Blanca. Ahora tenemos una amistad. Pero no estoy libre, tengo novia, he sentado la cabeza, estoy muy enamorado de una chica. Pero tú necesitas mucho cariño, necesitas un hombre que te cuide”.
Y ella responde con otro torrente de lágrimas, no sabemos si de pena porque el corazón de Víctor tenga dueña, o porque de verdad le agradece sus palabras. Pero no hace más que repetirse: “Ya está, ya no voy a llorar más”, para autoconvencerse, supongo, porque sigue llorando a mares. Me da a mí que de ahora en adelante vamos a tener programas de lo más emotivos.
Lo que me dejó un poco fuera de combate fue el tema de los pretendientes, porque Rafa, el pretendiente de Tamara, dijo que tenía muchos amigos que querían conocer a Astry, y que le iban a faltar sillas, pero ayer sólo aparecieron dos chicos, y tampoco es que a ella le hicieran tilín. Esperemos que se anime más gente, y que no le demos a la pobrecilla más motivos para seguir llorando.
Fotografía | www.telecinco.es
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