Amy Winehouse, está al borde de un ataque de nervios (como otras muchas veces, por cierto) Lo que le pasa ahora es que se ha dado cuenta de que no puede seguir su vida sin su marido, Blake Fielder-Civil, así que está dispuesta a lo que sea por volver a tenerlo, a todo, incluyendo abandonar su carrera musical.
Blake el entrañable maridito, mientras pasaba unos días de relax en la cárcel, había solicitado el divorcio de Amy por adulterio, y es que se puso azul cuando vio las fotos de su adorable esposa y sus vacaciones en el Caribe, porque no estaba sola, estaba con otro hombre. Aquí llego el principio del finde Amy, que, aunque de verdad estaba con otro, al notar que lo perdía supo que lo quería (¡esto suena a copla!).
La información ha salido de alguno de sus contactos de facebook, por lo visto iba dejando en su muro frases clarificadoras como “Lo dejaría todo por él” o “Nada tiene tanto valor para mi como Blake”, y hasta “¿Dónde está mi alocado niño?”. Fíate tú de lo que pones en Facebook.
Pues todo no acaba aquí, porque el marido al salir de la cárcel, se echó otra novia, una niña de 17 años (menuda espabilada, la “niña”), Francesca se llama,y se ha ido a vivir con ella. La niña ha dejado el instituto y todo por él. Otra preciosa historia de amor en ciernes, no se yo qué pensarán los padres sobre la niña y su amor por el excarcelario.
Pero bueno, Amy insiste en que no se rinde y creo que de esta actitud, y de las frases antológicas del facebook, es de donde sale la noticia de que está dipuesta a todo, y por “todo” se toma el “hasta dejar la música”. Ya veremos si “todo” es “todo” o casi todo, y si el muchacho este recupera la cabeza y le perdona los cuernos a Amy, que tan poco es para tanto, y deja a la niña volver al cole.
Vía | www.los40.com
Fotografía | www.20minutos.es
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