
Estoy segura de que Larissa Riquelme es de esas que se tienen muy creído que están super mega buenas, que todo el mundo las desea y de que su cuerpo serrano hay que enseñarlo sí o sí, aunque para ello tengan que peligrar hasta las costuras.
La hemos pillado en Acapulco pasando un día de Sol y playa de aguas turquesas y nos hemos fijado en que sí, que Larissa tiene un cuerpazo pero que no, no tiene ni idea de escoger bikinis, y es que la justicia divina tiene lo que tiene, que da pan al que no sabe comer. Vamos a ver, por donde empiezo…
En el momento en el que la paraguaya se echa para tomar el Sol queda evidente que la talla de la parte de arriba no va acorde con el tamaño de sus tetas, que se desbordan por todos los lados de la prenda. Vamos, que lo suyo es un tapa-pezones en toda regla. Claro, a lo mejor es que al estar tumbada, la gravedad de esos globos operados funciona distinto y, una vez de pie, todo se recoloca; no sé, no sé…
Larissa Riquelme demasiadas tetas para poco bikini




Luego, hay que hablar del conjunto, que no me cabe la menor duda de que la muchacha ha pillado el modelo metiendo la mano en el cajón y con la luz apagada. Si la talla no concuerda, no digamos ya la braga con la parte de arriba ¡diría, incluso, que la parte de abajo es un bañador de tío!
Vía | www.blogspot.com
seguidor20
27 ago 2010 - 10:34 - #1Qué manera más rara de tumbarse…
boquita-de-pinon
27 ago 2010 - 12:55 - #2parece que haya muerto… :p