
Esta era una pareja bonita de verad, una pareja de esas de las que veías noticias, fotos y esas cosas y te daba una alegría por el cuerpo que para qué. Pero aunque para mí no tenían que haber terminado nunca, pero sí terminaron, dejaron de ser novietes. Ya veis que no por eso tenemos que dejar de verlos juntitos. Amaia Salamanca y Mario Casas hacen buena pareja hasta en lo profesional.
Y es que los de Mustang, que parecen ser muy sabios y controlar bien lo que tienen entre manos, los han elegido y los han juntado para su próxima campaña. Mejor así, Amaia está hasta más guapa con Mario al lado, mucho más que con Rosauro, el que tiene nombre de muñeca antigua que no le pega nada de nada.
Al principio, viendo las fotos he pensadado sin poder evitarlo por la pinta de las fotos lo siguiente: “jo… qué mal rollo tienen” (me entrecomillo, sí). Creo que lo he dicho en voz alta y toda (es que ya hablo sola, a ver qué queréis, si me paso el día escribiendo). Los dos aparecen muy serios, los dos están sin mirarse, con una pinta de mosqueados que no veas.
Pero no llega la sangre al río y al final los dos acaban sonriendo y mirándose, lo que deja claro que la pose del principio es eso que llaman exigencias del guión. Qué guapo Mario, qué guapa Amaia. Deberían reflecharse o algo…
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