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Después de toda la polémica con Blanca y su salida del trono, Jenni estaba un tanto derrotada, aunque las nuevas caritas que tiene sentadas en el bando de sus pretendientes parecían animarle un poco el humor a la muchacha. Al menos la libido, eso seguro (que hay más de un bomboncito ahí que está para comérselo). Le ha venido un nuevo pretendiente a la pija, que se llama “Michelle…sono italiano”. Ya se extrañaba ese tonito en el plató de Mujeres y Hombres y Viceversa. El chico llegó con gafas de sol y gabardina, y cuenta que vive en Valencia, pero es de Milán, y viene al programa porque “quería pretender por Jenni”. Super mono el chico, y la catalana encantada.
Después de mostrar la cita que tuvo con Fran, el no quinqui que dice “asín”, los comentarios apuntan a que a ella le ha molado un poco. Pero la tía cuando está en el plató se muestra muy distraída, y según Emma, es por Toño. Por eso les ha sentado a ambos en la mesa camilla, y la tronista ha comentado que realmente se ha enfriado mucho después de la última cita que tuvo con él.
Tras ese encuentro, la catalana dice que se planteó dejar el trono, porque el que realmente le hacía más ilusión de entre los presentes, era él. Han vuelto a poner entonces el momento del desencuentro en el bar, donde Jenni parecía más una actriz melodramática que una persona real con sentimientos. Y nos han rallado un poco, porque todo eso ya lo habíamos visto, pero bueno, que necesitarían meterle chicha a la historia.
Cuando Jenni llegó como pretendienta a Mujeres y Hombres y Viceversa, todos pensamos que iba a ser la típica niña pija con voz de pito que encabezaría el lema de “las rubias son tontas”. Nadie pensó que terminara diciendo tanto juego, porque empezó como pretendienta de Javi el torero y después se pasó al bando de Manu, protagonizando un eterno trío amoroso con él y con Silvia Sicilia (sí, sí, la que se destapó para Interviu).
Terminada esa etapa, pensó que estaría bien dejar de ver las historias de amor desde el banquillo, y cuando se lo ofrecieron, no dudó en asentar su culito en el trono. Ese asiento lo utiliza como escaparate continuo para sus variopintos modelitos, eso sí, ella siempre muy fashion.
Fue en ese momento cuando pasó de rubia a morena (¿en un intento de que la tomáramos más en serio acaso?) y aunque sus tacones también han dado mucho juego (recordemos su estrepitosa y graciosísima caída), lo que más ha ido moldeando es su larga cabellera. Que si ahora me lo dejo suelto, ahora me lo recojo, me lo vuelvo a teñir, me dejo el flequillo, me lo pongo para arriba, me vengo glamourosa. La Barbie de los mil y un peinados oye… y si no, miradlo vosotros mismos.
Cada vez estoy más convencida: Jenny es la gata flora. Que si primero les engaña a todos con Ismael porque había estado enamoradísima de él, que si después les pide perdón al resto de sus pretendientes por haberles usado con todo el morro riéndose de ellos a su cara por ya estar saliendo con el otro fuera del programa, el otro día que le da dos picos a Ferchu, y encima pretende que el resto de los chicos se quede porque ella quiere que sigan ahí.
Hoy hemos visto cómo se han dado las citas de la tronista con Juanjo, Tony y Toño, quienes se presentaron reacios a seguir ahí sentaditos viendo venir que la tía se terminaría quedando con Ferchu. Y parece ser que para algunos el encuentro les sirvió para aclararse un poco, y a otros para convencerse más de que querían irse o cambiar de bando.
Juanjo fue el más tajante al decir que él lo que quiere es una mujer monógama, siendo ese un atributo que no ve en Jenny. Al respecto decía: “tan solo hemos tenido dos citas y, después de lo de Ismael pasa lo de Ferchu y, quieras o no, te enfrías”.