Hace algunas semanas veíamos a Paris Hilton pasárselo en grande con su novio en el Carnaval de Río. La heredera aprovechaba el viaje que había hecho a Brasil para promocionar una cerveza para desmelenarse (como si hiciera algo más esta mujer en su vida…).
Por fin se ha estrenado el anuncio que protagoniza Paris para la cerveza, a la que han llamado Devassa, y la polémica no ha tardado en aparecer. ¿Es posible que la Hilton haga algo sin que acabe siendo portada? Esta chica es marketing en sí misma.
El gobierno brasileño considera que el anuncio es demasiado sensual y que “devalúa la mujer, en particular, rubias”. Estaréis de acuerdo conmigo en que el matiz de “en particular, rubias” es desternillante. ¿De qué secta ha salido el portavoz que ha dicho eso? ¿Cómo se puede ser tan mojigato en el país donde más tangas se ven por metro cuadrado?

Si hay una famosa que sabe de márketing esa es Paris Hilton. Si no, a ver cómo explicáis que una chica físicamente corriente, sin oficio ni talento conocido y medio repudiada por el abuelo mega multimillonario, se haya convertido en una de las personas más conocidas en el mundo entero y en un reclamo publicitario importante.
No nos extraña pues que esta ambición rubia (con el permiso de Madonna) sea la imagen de una cerveza brasileña, a la que han llamado Devassa, que es una palabra coloquial brasileña para expresar “sexy”. Y, qué coincidencias, Paris aprovecha el viaje para disfrutar del Carnaval de Río. ¿Esta mujer hace algo si no hay juerga de por medio?
Y como de cosa sexy se trataba, la Hilton ni corta ni perezosa se ha puesto a cuatro patas intentando ser sugerente y poniendo cara de protagonista de película porno –de serie B, claro…-. Para provocar un poco más, la heredera se ha puesto para revolcarse por el suelo un mini vestido de color púrpura, y lógicamente nos ha enseñado las bragas (o el tanga, en esta ocasión y para ser más exactos).
Continúa la lectura: Paris Hilton a cuatro patas para promocionar una cerveza en Brasil

A París Hilton se le acumulan los problemas. Primero, una compañía de Nueva Zelanda utiliza su imagen sin permiso para promocionar sus carteles vacantes. Después, pierde todo su glamour poniéndose un sujetador que parece deportivo y que se le sobresale por encima del vestido. Elegante, lo que se dice elegante, no sería…
Parece que a la Hilton no le ha hecho ninguna gracia eso de que utilicen una foto suya, más que sin permiso, sin pagar la tasa correspondiente. Los directivos de la compañía de carteles publicitarios han echado cara al asunto asegurando que contaban con el sentido del humor de la heredera y también que desde han usado la foto de París han incrementado las ventas en un 40%. Ahora ya tendrán para pagar la multa, supongo…
El cartel es una enorme foto de Paris en el que pone “disponible”. Lo cierto es que el montaje resulta gracioso y llama bastante la atención de la gente que cirula por allí. Pero dibuja una sonrisa en todos, menos en la afectada, claro.
A París Hilton se le sobresale el sostén y la utilizan sin permiso para unos anuncios

