Aquí tenemos una comparativa de dos disfraces parecidos, de la misma temática y puestos sobre cuerpos totalmente distintos. ¿El resultado? Lamentable para una, super sexy para la otra. Aunque lo parezca, ni Mariah Carey ni Paris Hilton coincidieron en la fiesta vestidas de la misma manera (menos mal, porque si hubiera sido así, Mariah se habría desmayado al darse cuenta de lo jamona que se veía con su modelito, y a Paris habría tenido que ser atendida por espamos al creer que se estaba viendo en un espejo totalmente deforme).
La primera acudió de esa manera vestida a su propia reunión por Halloween. Super feliz que estaba ella, se sintió ajena a todos los rumores que seguramente decían “¡pero cómo demonios se le ocurrió ponerse ese body tan ajustado al cuerpo!, ¡¿de dónde habrá salido esta cerdita Peggy blanca?!, ¡que San Pedro vuelva a abrir las puertas del cielo porque ha dejado escaparse a un ángel que se ha saltado durante varios meses su dieta celestial!”.
La heredera super fashion acudía por su parte a la fiesta de Heidi Klum. Iba toda divina y realmente estaba muy guapa, aunque fastidió el conjunto llevando unas lentillas azules super cantosas y chillonas que daban verdadero miedo. Eso sí, iba con un maromo de los brazos tremendo, tremendo… y que de tan bueno que estaba hacía que nos olvidásemos de la faldita y el tutú que seguramente Paris le obligó a ponerse. Que demonios… ¡hasta con eso daba morbo el chaval! Lo que no entiendo muy bien es la muela que tenía dibujada en la camiseta. Que gente más rara hay suelta por el mundo, madre mía…
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La rubia millonaria más hiper fashion (aunque a veces despistada), Paris Hilton, se ha ido a pasear, y a posar, a Dubai, para alborotar un poco esas tierras, ver si puede grabar allí su reality “Paris Hilton’s My New BFF (Best Friend Forever)” y despejarse de tanto trabajo arduo que hace, antes de asentar sus lindas posaderas en nuestro país.
Pero no ha viajado como una simple turista, para nada. Supondréis que como poco habrá ido en Business, pero no, eso es demasiado poco cool. La tía tiene que desplazarse en su jet privado rodeada de todos lujos y de su camarita para inmortalizar los mejores momentos del viaje: osease, a ella posando.
Cual princesa, Paris tenía su espejito, tele y almohadones por todas partes, para que su cuerpito no sufriera nada durante el viaje hacia el paraíso de los millonarios y los ejecutivos de éxito (es decir… ¿como ella?). Así se mostraba en su twitter, donde decía que había terminado encantada, aunque algo enfadada porque había discotecas que anunciaban que ella iba, por lo que se formaba un revuelo de fans a la puerta para fotografiarla y adularla. ¿Acaso vive de otra cosa esta chica, que encima se queja de eso?.
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